Las alianzas entre pymes generan fortalezas para competir ante empresas más grandes, cadenas o multinacionales

Hoy hablaremos de pymes y empatía.

Las pymes son el motor de la economía de nuestro país. No cabe duda. Sin embargo, en demasiadas ocasiones sus escasos recursos les impiden desarrollarse y crecer. Llegar a ser una empresa mediana no es fácil. Seamos serios. La manera de trabajar en una microempresa o en una pequeña empresa está muy alejada de los procesos que requiere una gran corporación.

No debería ser así: el 46,2% de las empresas de nuestro país son pequeñas o medianas, y el 53,6% profesionales autónomos. Competir y colaborar… pymes y empatía.

Competir y colaborar

A día de hoy, las pymes deben o deberían tener un papel fundamental y competir o colaborar con las grandes empresas

Internacionalización disruptiva 1

Si la política, la economía y la empresa fueran consecuentes, las empresas pequeñas no deberían asumir una posición inferior y defensiva. En este caso, la ambición, la proactividad, la empatía… deberían ser los ingredientes idóneos para colaborar  con socios mucho más grandes y crecer en sintonía.   

La realidad nos dice que para las pymes supone un gran reto el competir y colaborar con empresas más grandes que, en la mayoría de los casos, poseen más poder y mayores recursos.

Interacción y adaptación

Sin embargo, la interacción con las grandes empresas puede y debe impulsar a las pymes a mejorar su capital humano, comercial, tecnológico… En definitiva, aproximarse y asemejarse a las grandes firmas con las cuales se debe relacionar y trabajar conjuntamente.

Es adaptación. Las pymes deben encontrar un equilibrio entre el desarrollo de su propia experiencia y formar alianzas que complementen sus conocimientos y mejoren su posición competitiva. La clave está en encontrar los socios adecuados y aprender con ellos y de ellos.

Oportunidad

Para las pymes debería suponer una oportunidad el poder colaborar con grandes empresas por razones obvias: competencia, experiencia, logística, mercado y, por supuesto, razones económicas. Pero… ¿cuál es nuestro valor? las pymes cuentan con activos complementarios para los que las grandes empresas tienen que invertir para desarrollar y conseguir. Los mercados locales son un buen ejemplo de ello. Además, las pymes son, a menudo, una fuente de nuevas ideas e innovaciones a pequeña escala que las grandes empresas envidian e intentan emular.

Internacionalización disruptiva 2

En este sentido, en las pequeñas empresas, las relaciones sociales directas e indirectas (vía redes) se aplican  con mayor facilidad y naturalidad, mientras que en las grandes, a medida que aumenta su tamaño, el contacto personal se diluye y se limita a un carácter estrictamente profesional.

Estrategia, proactividad y empatía. Pymes y empatía

Las alianzas de las pymes con sus iguales o con empresas más grandes, deberían ser vistas como relaciones de cooperación movidas por unas necesidades estratégicas u oportunidades de carácter económico en todos sus sentidos.

Las empresas más pequeñas pueden lograr una imagen de valor y prestigio al relacionarse con socios diversos para acceder a nuevos mercados, o tener la oportunidad de innovar y crecer.

La colaboración entre las empresas no sólo facilitará la transferencia de conocimiento, sino que creará otros nuevos que, sin lugar a dudas, nos ayudarán a crecer.

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